La Comisión Europea prepara una multa histórica contra Apple por supuestas violaciones a las leyes antimonopolio, según un informe exclusivo de Reuters. Este caso marca un nuevo capítulo en la tensión entre los gigantes tecnológicos estadounidenses y las estrictas regulaciones europeas. Aunque Apple ha intentado adaptarse a las normativas —como permitir tiendas de aplicaciones alternativas a su App Store—, Bruselas considera que sus ajustes son insuficientes. Te explicamos las claves de este enfrentamiento.
El pulso legal bajo la Ley de Mercados Digitales (DMA)
La DMA, vigente desde marzo de 2023, busca limitar el poder de las “gatekeepers” (empresas dominantes) para garantizar competencia justa en el sector digital. Apple, designada como tal, debía ajustar su ecosistema para cumplir con la normativa.
- iOS 17.4: ¿Un intento fallido?
En marzo de 2024, Apple lanzó esta actualización permitiendo sideloading (descarga de apps externas) en Europa. Sin embargo, la Comisión señaló que las restricciones persisten: los desarrolladores aún deben pagar tarifas elevadas y someterse a rigurosos procesos de aprobación. - Investigación acelerada: Bruselas abrió una investigación en solo dos semanas tras el lanzamiento, indicando que los cambios no satisfacen los requisitos de la DMA.
Una multa “modesta” con impacto millonario
Aunque la posible sanción se describe como “modesta” en comparación con el máximo permitido, las cifras son astronómicas:
- Cálculo base: 10% de la facturación global anual de Apple (391.035 mil millones de dólares en 2023), lo que equivaldría a 39.103 mil millones de dólares.
- Contexto: En 2020, la UE multó a Apple con 1.950 millones de dólares por prácticas abusivas en streaming musical. Esta nueva sanción multiplicaría esa cifra por 20.
La decisión final se espera en las próximas semanas, y el monto podría ajustarse según los argumentos presentados por la compañía.
Exigencias clave de Bruselas: Más que tiendas alternativas
La Comisión no se conforma con permitir competencia en la distribución de apps. Estos son los cambios radicales que demanda:
- Eliminar apps nativas: Los usuarios deberían poder desinstalar aplicaciones predeterminadas como la App Store o Safari. Apple implementó parcialmente esto en iOS 18.2, pero Bruselas exige extenderlo a iPadOS.
- Interoperabilidad total: Los dispositivos Apple deben comunicarse sin restricciones con Android, Windows y otros sistemas. Esto afectaría herramientas exclusivas como AirDrop.
- Transparencia en tarifas: Reducir las comisiones que cobra a desarrolladores por usar App Store o procesar pagos.
Estas medidas buscan desmantelar el “jardín amurallado” de Apple, un modelo que prioriza la integración sobre la competencia.
Tensiones geopolíticas: EE. UU. vs. UE
El caso trasciende lo legal y se enmarca en una disputa comercial entre potencias:
- Trump y Tim Cook: En 2020, el entonces presidente estadounidense reveló una conversación con el CEO de Apple, quien expresó preocupación por las investigaciones europeas. Trump amenazó con imponer aranceles a países que “persiguieran” empresas estadounidenses, acusando a la UE de proteccionismo.
Este choque refleja dos visiones: Europa prioriza la competencia y privacidad; EE. UU. protege la innovación de sus corporaciones.
¿Por qué importa este caso?
Las implicaciones van más allá de una multa:
- Precedente global: Si la UE logra imponer cambios estructurales en Apple, otros países podrían seguir su ejemplo. Brasil y Japón ya analizan medidas similares.
- Ecosistemas abiertos vs. cerrados: ¿Deben los usuarios tener libertad total para personalizar sus dispositivos, incluso si eso reduce la seguridad? Apple argumenta que su modelo protege a los consumidores; la UE insiste en que es una excusa para mantener el control.
- Innovación o estancamiento: Critican que el dominio de Apple frena avances. Por ejemplo, apps de inteligencia artificial avanzada tienen dificultades para integrarse en iOS.
El futuro: ¿Adaptación o conflicto prolongado?
Apple enfrenta un dilema:
- Riesgo reputacional: Rechazar los cambios podría dañar su imagen en Europa, su segundo mercado tras EE. UU.
- Beneficios en juego: Los servicios (App Store, Apple Music, etc.) generaron US$85.2 mil millones en 2023. Ceder en comisiones afectaría este flujo.
Mientras, la UE apuesta a que su postura fortalezca a competidores europeos como Spotify o Deezer, históricamente perjudicados por las políticas de Apple.
Lo que viene: Un verano decisivo
En las próximas semanas, la Comisión emitirá su veredicto. Si se confirma la multa, Apple podría:
- Aceptar y pagar: Con US$162 mil millones en efectivo (2023), tiene recursos, pero sentaría un precedente peligroso.
- Apelar: Alargaría el proceso años, como hizo con el caso de Irlanda (multa de US$14.5 mil millones por evasión fiscal, aún en litigio).
Sea cual sea el resultado, este caso redefine las reglas del juego digital. Para los usuarios, podría significar más opciones y precios justos. Para las empresas, una advertencia: el modelo de “ecosistema cerrado” tiene los días contados en Europa.