¿Te has dado cuenta de cuántas personas caminan por la calle con AirPods? No es casualidad. Estos auriculares se han convertido en algo más que simples dispositivos sin cables. Desde marcas que imitan su diseño claramente hasta la continua demanda de ellos, incluso entre quienes no tienen un iPhone.
Las cifras son contundentes: el año pasado, Apple preveía obtener 22,000 millones de dólares solo de las ventas de AirPods, y se estima que para 2030 esta cifra podría llegar a los 45,000 millones.
Lo que se revela es que, solo con las ventas de AirPods, Apple genera más ingresos que muchas empresas, incluyendo Spotify. Más allá de las cifras asombrosas, resulta fascinante observar cómo estos pequeños dispositivos han cambiado nuestra forma de escuchar música, realizar llamadas y comunicarnos.
La revolución silenciosa de los AirPods
Recuerdo aquella presentación del iPhone 7… ¡Apple eliminó el conector de 3.5 mm! ¿Qué haríamos sin él? En ese momento, Tim Cook apareció para presentar los AirPods. Un concepto conocido pero completamente renovado. Una idea tan simple como innovadora. Era como si hubieran desprendido el cable de los EarPods tradicionales. Un diseño minimalista, práctico y, lo más importante, atractivo. Algo que, lejos de avergonzar, se ha convertido en motivo de orgullo para sus usuarios. “Sí, tengo AirPods”.
Primera generación de AirPods junto al iPhone 7
Al investigar el uso de estos dispositivos, me sorprendió saber que el 70 % de los usuarios los utiliza, principalmente, para trabajar o estudiar, en lugar de escuchar música. Me siento identificado: utilizo los AirPods principalmente para conversar o enviar mensajes de voz mientras paseo por la calle (o para evitar escuchar a mis vecinos). La combinación de AirPods con un Apple TV es, sin duda, extraordinaria.
Volviendo a los datos… aquí es donde el elemento generacional juega un papel importante. Para aquellos nacidos entre mediados de los 90 y principios de los 2010, los AirPods son parte de su identidad digital. De hecho, el 60 % de los usuarios en Estados Unidos tiene entre 18 y 25 años. Esta generación ha crecido junto al iPhone, por lo que considera a los AirPods tan esenciales como un cargador.
El éxito de los AirPods más allá de las ventas
Lo más fascinante es que incluso Apple se ha mostrado sorprendida por la durabilidad de su éxito. Las ventas de los AirPods Pro siguen sobrepasando las previsiones. Sin embargo, más allá de los números, hay un aspecto que los hace únicos: han transformado la manera en que interactuamos con nuestro entorno. Ahora no es raro ver a alguien en el supermercado usando AirPods o en una reunión de trabajo. La percepción sobre hablar “solo” por la calle ha cambiado, y con los AirPods 4 y su función de cancelación de ruido, es más probable que muchas personas se suman en su propia burbuja.
Cuando Apple lanzó los primeros AirPods en 2016, muchos se burlaron de su diseño. Hoy, un simple paseo por cualquier tienda muestra que casi todas las marcas han imitado su estética. Las cifras respaldan esto: Apple posee un asombroso 19 % del mercado global de auriculares inalámbricos, prácticamente seguido por Sony, con un 17 %, y Samsung, con un 16 %.
Diseño de los Samsung Galaxy Buds
Lo curioso es que no solo han replicado el diseño, sino toda la experiencia: el pequeño estuche de carga, la conexión instantánea e incluso el icónico color blanco. Sin embargo, hay un aspecto que otros fabricantes no han logrado igualar: ese factor “cool” que hace que la Generación Z prefiera los originales.
Una simple búsqueda de auriculares en Amazon nos devuelve decenas de imitaciones
La paradoja de la Generación Z: quieren todo de Apple, pero no a cualquier precio
Mientras que el 62 % de los jóvenes entre 18 y 24 años posee unos AirPods, esta misma generación se muestra cada vez más inclinada a adquirir iPhones de segunda mano. En 2024, el 16 % de este grupo eligió un iPhone reacondicionado, una cifra que se ha duplicado en comparación con el año anterior. ¿La razón detrás de esta elección? Desean pertenecer al ecosistema Apple, pero son conscientes de las limitaciones económicas.
La Generación Z se hace notar: exigen mejores condiciones laborales porque, efectivamente, **”el sueldo no da para un iPhone y AirPods nuevos”**. Esta tendencia refleja claramente la visión de esta generación hacia la tecnología: no sienten la necesidad de poseer siempre lo último, pero anhelan ser parte del grupo. Los AirPods han tomado el papel de ese accesorio “más asequible” que les permite acceder al ecosistema Apple sin tener que gastar 1,000 euros en un iPhone 16.
La comparación de búsquedas en Google entre “AirPods Android” y “Auriculares Android”
De hecho, las tendencias de búsqueda en Google revelan que el término “AirPods Android” cuenta con más búsquedas que “Auriculares Android”. ¿Es esto una señal de postureo? En el caso de Android, sí, sin duda. A pesar de que estos accesorios son compatibles, la experiencia que brindan los AirPods es incomparable (sonido + diseño + ecosistema). Al utilizarlos en un dispositivo Android, se sacrifica una de estas tres dimensiones.
Muchos podrían acusar a la Generación Z de buscar únicamente la apariencia, y tal vez haya algo de verdad en eso. Sin embargo, hay un hecho innegable: los AirPods son un producto de calidad, y ese es un argumento que nadie puede refutar. Han habido modas de todo tipo. Antes eran unas Nike, unas Vans o un Walkman; ahora son los AirPods. La Generación Z no solo busca pertenecer a un grupo, sino también optimizar su uso de la tecnología. En este sentido, ¿quién podría reprocharles la elección de los AirPods?